A veces es muy complicado combinar todos los elementos de un hogar y hacerlo bien. Colores, texturas, mobiliario…un verdadero reto para cualquier decorador pero también para cualquier familia no experimentada en decoración. Sin embargo, cuando los materiales de construcción facilitan el trabajo en este sentido parece que la decoración es mucho más llevadera. Y es eso exactamente lo que sucede cuando está presente el mármol Crema Marfil, un tipo de piedra natural en pleno auge de la que hablaremos a continuación.

Crema Marfil, la receta perfecta

El mármol Crema Marfil tiene una característica fundamental y es que gracias a su tonalidad beige, más clara o más oscura, es un elemento constructivo perfecto para combinar con cualquier ambiente, objeto o mobiliario. Es indiferente que tu Crema Marfil tenga vetas o dibujos naturales diferenciados porque su color y su brillo alegrarán el ambiente más decaído. De hecho, es un mármol perfecto para ambientes en los que entre poca luz porque la poca luz que entra se verá como si fuera el doble.

Además, su brillo y elegancia lo hacen ser perfecto para las estancias más distinguidas pero también para mejorar el aspecto general de cualquier otra. Es el material más flexible y adaptativo que vas a encontrar en el área del mármol.

Puedes colocar mármol Crema Marfil en la encimera de tu cocina. Gracias a su resistencia al agua y su durabilidad tendrás encimera “para rato”. Lo mismo sucede si lo colocas en el cuarto de baño. Además, su fácil mantenimiento y limpieza lo convierten en un material perfecto para estas dos estancias de la casa.

Pero no solo podemos colocar Crema Marfil en cocina y baño sino que podemos tenerlo en todos nuestros suelos e incluso en escaleras. De hecho, así lo hacen los decoradores más experimentados que se han visto cautivados por este tipo de mármol que, además, es directamente extraído en canteras alicantinas de nuestro país.

Entonces, ¿ya sabes dónde vas a colocar tu Crema Marfil y cómo lo vas a combinar?

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